9 enero o MIÉRCOLES desp Epifania (Id=60)

Antífona de Entrada

El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande; habitaban en tierra de sombras y una luz les brilló.
Pópulus qui ambulábat in ténebris, vidit lucem magnam habitántibus in regióne umbrae mortis lux orta est eis.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Señor, luz radiante de todas las naciones: concede a los pueblos de la tierra gozar de una paz estable, e ilumina nuestros corazones con aquella luz espléndida que condujo a nuestros padres al conocimiento de tu Hijo. Que vive y reina contigo...
Amén.

[Misa] desp epif   [7/1][8/1][9/1][10/1][11/1][12/1]

Primera Lectura

Si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan
4, 11-18

Queridos hermanos: Si Dios nos ha amado tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. A Dios nadie lo ha visto nunca; si nosotros nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor en nosotros es perfecto.
Es esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros: en que nos ha comunicado su Espíritu. Nosotros hemos visto, y de ello damos testimonio, que el Padre envió a su Hijo como Salvador del mundo.
Quien confiesa que Jesús es Hijo de Dios, permanece en Dios y Dios en él. Nosotros hemos conocido y creído en el amor que Dios nos tiene.
Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en él. Nuestro amor llega a la plenitud cuando esperamos confiados el día del juicio, porque nosotros compartimos en este mundo su condición.
En el amor no hay lugar para el temor. Al contrario, el amor perfecto excluye el temor, porque el temor supone castigo, y el que teme no ha alcanzado la perfección en el amor.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 71, 2.10.12-13

Que todos los pueblos te sirvan, Señor.
Adorábunt te, Dómine, omnes gentes terrae.

Dios mío, da tu juico al rey, tu justicia al heredero del trono; para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus humildes con equidad.
Que todos los pueblos te sirvan, Señor.
Adorábunt te, Dómine, omnes gentes terrae.

Que los reyes de Tarsis y de los pueblos lejanos le traigan regalos, y que le paguen tributos los monarcas de Arabia y de Sabá.
Que todos los pueblos te sirvan, Señor.
Adorábunt te, Dómine, omnes gentes terrae.

Porque él librará al necesitado que suplica, al humilde que no tiene defensor; tendrá compasión del necesitado y del abandonado, y salvará la vida de los necesitados.
Que todos los pueblos te sirvan, Señor.
Adorábunt te, Dómine, omnes gentes terrae.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Gloria a ti, Cristo Jesús, que has sido proclamado a las naciones. Gloria a ti, Cristo Jesús, que has sido anunciado al mundo.
Glória tibi, Christe, praedicáto géntibus; glória tibi, Christe, crédito in mundo.

Aleluya.

Evangelio

Lo vieron caminar sobre el agua

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
6, 45-52

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, después de la multiplicación de los panes, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se dirigieran a Betsaida, mientras él despedía a la gente. Después de despedirlos, se retiró a la montaña a orar.
Entrada la noche, la barca estaba en medio del lago y Jesús, solo, en tierra. Viendo los trabajos con que avanzaban, pues el viento les era contrario, se dirigió a ellos caminando sobre el agua, poco antes de amanecer, y parecía que iba a pasar de largo, pero ellos, al verlo andar sobre el agua, creyeron que era un fantasma y se pusieron a gritar; porque todos lo habían visto y estaban espantados. Pero él les habló en seguida y les dijo:
"¡Animo! Soy yo; no teman".
Subió a la barca con ellos y se calmó el viento. Ellos quedaron más sorprendidos todavía, ya que no habían entendido lo de los panes, pues su mente seguía embotada.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Señor Dios nuestro, fuente de la piedad sincera y del amor fraterno: que esta ofrenda glorifique tu nombre y nuestra unión se haga fuerte por la participación en estos sacramentos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Cristo, luz de los pueblos

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque hoy has revelado en Cristo, para luz de los pueblos, el verdadero misterio de nuestra salvación; pues al manifestarse Cristo en nuestra carne mortal, nos hiciste partícipes de la gloria de su inmortalidad.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]

Antífona de la Comunión

La Vida, que estaba con el Padre, se hizo visible y se nos manifestó.
Vita manifestáta est, quae erat apud Patrem, et appáruit nobis.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Que tu pueblo, Señor, dirigido por tu ayuda continua, reciba los auxilios presentes y futuros que le envías, y, sostenido por el consuelo de las cosas temporales, ayúdale a aspirar con más confianza a los bienes eternos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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